Redacción Política y Relaciones Bilaterales – GMTV
Bogotá / Washington. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ratificó en una reciente entrevista con un medio internacional que su país mantiene líneas abiertas de cooperación con los Estados Unidos, incluso en temas sensibles como el combate al narcotráfico, a pesar de las tensiones diplomáticas que han marcado la relación bilateral en los últimos meses.
En declaraciones recogidas por la agencia internacional Al Jazeera, Petro señaló que, “pese a los insultos, amenazas y malentendidos”, Colombia continúa trabajando con Washington para avanzar en áreas de interés común, especialmente en la lucha contra el narcotráfico y otros delitos transnacionales.
El mandatario hizo estas afirmaciones en el marco de una entrevista con la corresponsal Teresa Bo en Bogotá, en la que abordó el estado actual de las relaciones entre ambos países, luego de una escalada de tensiones que incluyó críticas públicas entre Petro y el presidente estadounidense, Donald Trump.
Contexto de una relación compleja
La relación entre Colombia y Estados Unidos —tradicionalmente estrecha en seguridad y comercio— ha experimentado altibajos desde mediados de 2025. La tensión escaló por diferencias en políticas antidrogas, disputas sobre acciones militares en la región y una serie de declaraciones públicas del presidente Trump hacia Petro que intensificaron el conflicto diplomático.
Este ambiente de confrontación alcanzó un punto álgido tras una llamada telefónica entre ambos mandatarios, en la que, según Petro, se estableció la necesidad de mantener canales de comunicación “que antes no existían” y de trabajar de manera pragmática, más allá de las diferencias ideológicas.
“La comunicación entre nuestros gobiernos no debe suspenderse por posturas políticas o conflictos retóricos. Debemos responder a la realidad de nuestros pueblos y enfrentar amenazas comunes”, afirmó Petro durante la entrevista, subrayando que la cooperación en materia de narcotráfico y seguridad es un eje central del diálogo bilateral.
Cooperación antidrogas y seguridad
El narcotráfico ha sido uno de los puntos más sensitivos. Estados Unidos ha presionado tradicionalmente a Colombia para intensificar la lucha contra la producción y el tráfico de drogas dirigidas hacia el mercado estadounidense. Aunque Petro ha defendido el esfuerzo colombiano, también ha cuestionado algunos enfoques de Washington, proponiendo estrategias más amplias y respetuosas con derechos humanos.
En la entrevista, el presidente colombiano destacó que, a pesar de críticas cruzadas y acusaciones sin evidencia, ambas naciones siguen cooperando en inteligencia, asistencia técnica y operaciones conjuntas, lo que, según él, demuestra la resistencia de los vínculos institucionales a los vaivenes políticos.
Este mensaje coincide con informes recientes de funcionarios colombianos de inteligencia que han afirmado que la colaboración con agencias estadounidenses —incluida la CIA— continúa siendo “completamente fluida”, a pesar de los episodios de tensión pública.
Tensiones y acusaciones mutuas
No obstante, las tensiones diplomáticas no han desaparecido. En meses recientes, el presidente Trump ha emitido declaraciones duras contra Petro, incluso calificándolo en redes sociales con expresiones ofensivas y señalando la posibilidad de acciones más drásticas si no se lograba cooperación efectiva en materia de narcotráfico.
Petro ha rechazado estas acusaciones y ha defendido la soberanía colombiana en materia de seguridad, recordando que la lucha contra los estupefacientes implica también abordar la demanda interna en Estados Unidos. En distintos foros internacionales ha dicho que “Colombia ha derramado sangre contra el narcotráfico”, destacando el sacrificio de miles de efectivos de seguridad y comunidades afectadas.
La tensión se ha visto agravada también por diferencias sobre la situación en Venezuela, donde Colombia ha expresado preocupación por la inestabilidad y la violencia, mientras que Washington ha adoptado enfoques más agresivos, incluidos ataques a embarcaciones sospechosas de tráfico, que Petro ha señalado como contrarios a derechos humanos y soberanía regional.
Reacción de analistas internacionales
Expertos en relaciones internacionales consideran que las declaraciones de Petro reflejan un intento de separar las disputas retóricas del funcionamiento real de las relaciones bilaterales, especialmente en áreas prácticas como la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico, seguridad fronteriza y cooperación técnica.
“La política exterior suele tener capas: hay una diplomacia pública —a veces confrontacional— y una diplomacia práctica en aspectos operativos. Petro parece estar buscando que esa segunda capa prevalezca”, explicó un analista de política hemisférica con base en Washington, citando la entrevista del presidente colombiano.
El futuro de la cooperación
Las declaraciones de Petro se dan en un momento en que ambos gobiernos buscan redefinir sus prioridades cooperativas de cara a eventos claves, como la reunión prevista entre Petro y Trump en Washington en febrero de 2026. Ese encuentro será un test crucial para medir la profundidad de la cooperación bilateral y la posibilidad de superar los desencuentros recientes.
Mientras tanto, el Gobierno colombiano ha reiterado su disposición a seguir colaborando con Estados Unidos en áreas que beneficien a ambos países, incluyendo estrategias conjuntas contra el narcotráfico, el crimen organizado y desafíos de seguridad regional.
Las relaciones entre Colombia y Estados Unidos, aunque atravesadas por tensiones políticas y críticas públicas, siguen mostrando señales de una cooperación que, según Petro, no se ha visto anulada por las diferencias diplomáticas y que continuará, “pese a las dificultades”, en función de intereses compartidos y prioridades estratégicas.