Redacción Justicia y Orden Publico
Bogotá, 27 de octubre de 2025.
Durante el último fin de semana, las Fuerzas Militares y la Policía Nacional de Colombia ejecutaron una serie de operaciones coordinadas que dejaron más de 60 capturas, cuatro laboratorios de cocaína destruidos y la incautación de más de tres toneladas de droga en distintas regiones del país. Estas acciones, que se desarrollaron en el Pacífico, el Catatumbo y los Llanos Orientales, se enmarcan en la estrategia del Gobierno de Gustavo Petro para asfixiar las finanzas del narcotráfico sin depender de la cooperación militar de Estados Unidos.
Operaciones simultáneas y resultados clave
Fuentes del Ministerio de Defensa informaron que en el departamento del Cauca se logró desmantelar una red de producción y transporte de cocaína que operaba bajo la protección de disidencias de las FARC. En el Chocó, una operación conjunta entre la Armada y la Policía Antinarcóticos permitió interceptar una lancha rápida con destino a Centroamérica cargada con media tonelada de clorhidrato de cocaína.
En el Catatumbo, la Fuerza de Tarea Vulcano destruyó dos laboratorios de procesamiento y capturó a varios integrantes del ELN vinculados con el control de rutas hacia Venezuela. En los Llanos, las autoridades incautaron un cargamento de insumos químicos valorado en más de 3 millones de dólares, lo que —según la Fiscalía— “representa un golpe directo a las cadenas de producción que financian a los grupos armados”.
Relevo en la cúpula policial: una señal de renovación estratégica
El balance de este fin de semana coincide con un cambio trascendental dentro de la Policía Nacional: el retiro del general Juan Carlos Triana, quien se desempeñó como director general durante un período de reestructuración institucional y depuración interna. En su lugar, el presidente Petro designó al general (R) William Rincón Zambrano , La llegada de Rincón —que tiene más de 33 años de servicio en la institución, formación en derecho penal y especialización en investigación criminal— sugiere un cambio de enfoque hacia una mayor profesionalización de la fuerza, con énfasis en inteligencia, operaciones de alto riesgo y coordinación territorial..
Fuentes cercanas al alto gobierno señalan que este relevo busca imprimir una nueva dinámica en la lucha contra el crimen organizado, privilegiando el trabajo interinstitucional y la independencia frente a los intereses políticos y extranjeros. Rincón ha manifestado que su prioridad será “modernizar la inteligencia criminal y fortalecer la cooperación judicial con Europa y América Latina, sin condicionamientos políticos”.
Un contexto diplomático complejo
Estos resultados se producen en medio de una relación cada vez más tensa entre Bogotá y Washington. El Gobierno del presidente estadounidense Donald Trump ha cuestionado abiertamente la política antidrogas de Petro, alegando un “relajamiento” frente al control de cultivos ilícitos. Sin embargo, el Ministerio de Defensa colombiano sostiene que el enfoque actual —centrado en la persecución financiera y la reducción de la violencia rural— está produciendo mejores resultados que las estrategias de erradicación forzosa promovidas durante décadas.
Analistas del Instituto de Estudios Estratégicos de Londres y del think tank Brookings coinciden en que Colombia está diversificando sus alianzas internacionales, priorizando la cooperación técnica con España, Alemania y Países Bajos, donde se desarrollan programas de inteligencia artificial aplicada a la trazabilidad del lavado de activos y la interdicción marítima.
Un giro hacia la soberanía en seguridad
Expertos locales interpretan el conjunto de operaciones y cambios de mando como un reflejo del “nuevo paradigma de soberanía en seguridad” impulsado por el gobierno Petro. Según el criminólogo Abel González García, “Colombia está intentando desmontar una dependencia estructural que, durante años, condicionó su política antidrogas a los intereses geopolíticos de Estados Unidos”.
El desafío ahora, advierte González, será mantener la efectividad operativa sin perder transparencia: “La independencia solo será real si va acompañada de control civil, depuración policial y cooperación judicial eficiente”.
Hacia un modelo post-narcotráfico
La ofensiva de este fin de semana, junto con el relevo en la dirección de la Policía, apunta a consolidar una estrategia más integral y menos reactiva. Los próximos meses serán decisivos para evaluar si la nueva cúpula logra sostener los avances logrados y transformar las operaciones antidrogas en una política de Estado, no de gobierno. Mientras tanto, Colombia parece decidida a enviar un mensaje claro: el país puede —y quiere— combatir el narcotráfico desde sus propias capacidades, con una estrategia centrada en la inteligencia, la tecnología y la justicia social.