Redacción Tecnología y Economía
Medellín. Pocas noticias lo mencionan, pero mientras la atención mediática se concentra en el boom de la inteligencia artificial en grandes ciudades, Colombia ha comenzado una revolución tecnológica silenciosa en su campo.
Lo llaman agrotech de precisión rural, y ya posiciona al país como líder en innovación agrícola aplicada en América Latina, con más de 250 startups activas en automatización, sensores, drones y análisis de datos para cultivos.
El auge comenzó con proyectos de la Universidad Nacional y la EAFIT en colaboración con firmas de software como Frubana, SiembraTech y Agrosavia Digital, que están llevando tecnologías de Big Data, IoT y machine learning a los agricultores de Boyacá, Nariño y el Tolima.
El resultado: aumento del rendimiento promedio en cultivos de café, aguacate y cacao de entre 12 % y 25 %, reducción en el uso de fertilizantes y trazabilidad digital para exportación certificada.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) calificó recientemente a Colombia como “caso modelo en adopción de tecnología agrícola de cuarta generación”, por encima de Brasil y México en el índice de escalabilidad rural.
“El país está logrando algo que pocos: digitalizar el campo sin desplazar a sus productores”, explicó Carlos Jaramillo, investigador en políticas tecnológicas del BID. “La sinergia entre cooperativas, universidades y emprendimientos privados es un modelo exportable”.
El impacto económico ya empieza a sentirse: según ProColombia, el sector agrotech generó US$ 220 millones en exportaciones de servicios tecnológicos en 2024, cifra que podría duplicarse en 2026. Además, varias firmas europeas han comenzado a usar software agrícola colombiano en plantaciones de olivos, cacao y banano en África y Asia.
Sin embargo, hay un factor que los medios tradicionales no han resaltado: esta transformación no proviene de Silicon Valley, sino de una red nacional de jóvenes ingenieros rurales que trabajan desde municipios intermedios.
En San Gil, Popayán o Apartadó se están creando plataformas que combinan inteligencia artificial y saber campesino, redefiniendo el concepto de desarrollo tecnológico desde una perspectiva local y soberana.